Catrinas De Barro

 

 

“Los colores de la muerte, las catrinas”

Un ejemplo de esta tradicion es Capula, un lugar que es sinónimo de catrina. El lugar en donde toma sus colores y la sonrisa que regala a cada visitante, siendo el símbolo de este poblado alfarero de la Ruta Don Vasco. Don Juan Torres, un afamado artista internacional, fue el encargado de poner en el mapa a Capula. Creó las primeras figuras de esta simpática tradición. Con el paso de los años y gracias a la maestría de sus creaciones, las catrinas de Capula lograron un estatus mayor en toda la región y el país.

Hoy en día, estas simpáticas figurillas son fabricadas en cientos de pequeños talleres familiares. Cada artesano pone su sello personal y estilo a cada obra para extender la tradición a otros rincones. La creación de la calaca en barro surge en los años 70, cuando el artesano michoacano Juan Torres decidió darle vida al personaje de Posada, que hiciera famosa también Diego Rivera, convirtiéndose en su pieza célebre y que fue aprendida por más artesanos de Capula. Hoy casi toda la población artesana de aquí las elabora con su sello particular.